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| .Los dias 6 y 8 de agosto de 1945, las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki fueron devastadas por sendas bombas atómicas, Pocas fechas más tarde, el Japón pidió la paz y aceptó la rendición incondicional tan pronto como los aliados prometieron respetar la figura del emperador, aunque no su poder. La guerra había terminado. Desde entonces los historiadores discuten si fue necesario el empleo de las bombas atómicas, o el Japón estaba ya en disposición de rendirse. |
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Pese a todo esto, se temía que la invasión del Japón iba a costar gran número de vidas. Los japoneses habían defendido Iwo Jima y Okinawa hasta el amargo final, y utilizaron los pilotos kamíkazes en ataques suicidas contra buques de guerra y convoyes de suministros. Los aliados preveían que el Japón se defendería hasta el último hombre, y se calculó que la guerra continuaría hasta finales de 1946 con un mínimo de 2 millones de bajas por ambas partes, entre las cuales gran número de no combatientes japoneses.
Se ha aducido que el motivo de esa intransigencia fue que el desarrollo científico de la bomba atómica había requerido un gasto enorme, y tanto los científicos como los políticos estaban impacientes por ver si la bomba realmente funcionaba. Las pruebas realizadas en julio demostraron que sí. El caso fue que Estados Unidos no discutió con sus aliados la utilización de la bomba. En julio se limitaron a poner en conocimiento de los británicos la decisión de emplearla, y solicitaron su anuencia, que Churchill otorgó sin más demora. Sin embargo, no existía unanimidad entre los científicos ni entre los políticos de Estados Unidos en cuanto a la conveniencia del uso bélico de la bomba; si los que albergaban reservas hubiesen argumentado su postura con más convicción, tal vez se habría evitado o retrasado dicho uso. En aquellos momentos no estaba en tela de juicio la rendición incondicional, que les fue planteada |
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También se ha postulado que las bombas se utilizaron como demostración de la fuerza de Estados Unidos, y para que sirviera de advertencia a la Unión Soviética. Ciertamente, hubo discusiones y diferencias entre los aliados en la conferencia de Yalta. Y puesto que la intervención soviética en el frente oriental sólo habría sido eficaz en el norte de China y en Manchuria, quizá los aliados utilizarían la bomba para que esa intervención rusa no fuese necesaria. Éste es un argumento algo rebuscado y además anacrónico, por cuanto anticipa el comienzo de la Guerra Fría. Por otra parte, era ya demasiado tarde para frenar la intervención soviética. Los rusos estaban comprometidos a iniciar hostilidades contra el Japón a los tres meses de la finalización de la guerra en Europa. De hecho, invadieron Manchuria el 8 de agosto, dos días antes del lanzamiento de la primera bomba atómica. |
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